martes, 27 de septiembre de 2016

Un adiós a las armas



Yaima Puig Meneses
CARTAGENA DE INDIAS, Colombia.— «La apuesta de hoy es por la paz», coincidieron en destacar a la prensa cubana numerosos colombianos en el transcurso de estas jornadas de emoción que embarga sus calles y poblados. Y es que este se ha convertido en uno de los momentos más trascendentales vividos por nuestra región en los últimos años.
En un abrazo de paz para Colombia devino la liturgia iniciada poco después del mediodía de este lunes en la iglesia San Pedro Claver, ubicada en el centro histórico de Cartagena. «Bienvenidos a esta oración que elevamos, confiados a Dios, por Colombia», dijo monseñor Jorge Enrique Jiménez Carvajal, arzobispo de Cartagena.
Allí estuvo también el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, para acompañar y compartir, junto a otros mandatarios, representantes de organismos internacionales, cancilleres e invitados, al pueblo colombiano en este momento de amor y esperanza.
Oficiada por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, la ceremonia religiosa de casi una hora de duración se erigió en una oración por Colombia, por la concordia del pueblo colombiano, por la Pa­tria toda, con el ánimo de unir a las diferentes religiones en una oración por la reconciliación y la unión del país.
El cardenal Parolin trajo a Colombia las palabras de apoyo del Santo Padre, quien ha seguido con gran atención los esfuerzos de estos últimos años en favor de la paz. «Luz para el camino y las decisiones que los colombianos deben tomar», pidió en su oración.
Mientras, el Presidente Juan Manuel San­tos pedía a Dios sabiduría para hacer de Co­lombia «una sola familia, en la que ninguno se sienta solo ni excluido».
Y como signo de paz y reconciliación, los presentes se saludaron entonces, sin importar credos o nacionalidades, para dar por concluida así la emotiva ceremonia.
Ya avanzada la tarde, hicieron su entrada en la Explanada de San Francisco, ubicada en el Centro de Convenciones de esta ciudad, los mandatarios aquí presentes, todos conducidos a sus lugares tomados de la mano de niños, por cuyo futuro se ha firmado este acuerdo.
Junto a ellos entró el mandatario cubano para ocupar su lugar en la presidencia de la ceremonia, que marca el inicio de un nuevo proceso que requiere del aporte y la voluntad de todos los colombianos.
Más de dos mil quinientos invitados agitan sus manos o pañuelos blancos, la plaza es toda luz no solo por los colores que en ella emergen, sino también por los rostros de emoción y felicidad que la colman… porque buscar un futuro sin violencia ha sido el propósito acariciado por tantos años.
El Acuerdo Final descansa en la mesa, a su lado el «balígrafo» con que será firmado, un bolígrafo hecho con proyectiles de fusil, símbolo de la transición de las balas a la educación, al futuro.
Primero, y en nombre de las Fuerzas Ar­madas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), fue la rúbrica de Ro­drigo Londoño, alias Timoleón Jiménez o Co­mandante Timochenko. En el centro de prensa, se escucharon entonces los primeros bravos de una larga lista de expresiones de apoyo que acompañaron toda la jornada.
También habló el Presidente Juan Manuel Santos, quien en un sencillo y bonito gesto ofreció a Londoño el broche en forma de paloma que traía en su camisa, símbolo de una paz que por tanto tiempo han añorado.
El fuerte apretón de manos selló el acuerdo; un acuerdo ya escrito, pero al cual corresponde ahora dar vida en este país.
Tenemos la convicción de que, con la unión de todos los colombianos, la paz puede ser duradera, expresó Ban Ki-moon, Secre­tario General de las Naciones Unidas, al tiempo que aseguró todo el apoyo necesario en el largo camino que aún queda por delante.
Al baluarte en que se han constituido Cuba y Noruega como garantes de este proceso agradeció más adelante; también a Venezuela y Chile como países acompañantes. «Gracias a estos acuerdos pueden mirar el futuro con mucho optimismo», dijo a los colombianos.
«Al pueblo bondadoso y bendito, que nun­ca abandonó la esperanza de poder vivir en paz», estuvieron dedicadas las primeras palabras del Comandante en Jefe del Estado Mayor de las FARC.
Toca al pueblo colombiano convertirse aho­ra en el principal garante de todo lo pactado, dijo. Poner punto final a la larga lucha de enfrentamientos continuos era una deuda pendiente con los niños de este país y que ahora comienza a saldarse.
En sus palabras tampoco faltó el «agradecimiento a Cuba, al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, al General de Ejército Raúl Castro Ruz y al pueblo cubano en general»; igualmente, al Reino de Noruega y a su pueblo.
Reconocimiento especial a Hugo Chávez y al Presidente Nicolás Maduro, continuador de su obra, al igual que a Chile, por el papel de­sempeñado.
«En nombre de las FARC-EP ofrezco sinceramente perdón a las víctimas del conflicto por todo el dolor que hayamos podido ocasionar en esta guerra», fue el colofón de sus pa­labras.
También a las víctimas, «quienes han sido el centro y la razón de ser de la solución de este conflicto», fue el primer saludo del Presidente colombiano. Asimismo, agradeció a los mandatarios que llegaron a esta ciudad a acompañarlos.
Una ciudad que a partir de ahora será recordada no solo por su belleza natural y arquitectónica, sino también «como la ciudad donde se firmó el acuerdo más importante de Co­lombia, la ciudad de la paz».
«Prefiero un acuerdo imperfecto que salve vidas, a una guerra perfecta que siga sumiendo en el dolor a nuestras familias», por eso, a partir de hoy, hay una guerra menos en el  mundo.
En la Plaza, la gente ríe, aplaude, llora, se abraza, en medio de un ocaso maravilloso que cerraba suavemente la tarde. Conmovedores sin dudas los momentos vividos este septiembre en Cartagena, con los cuales se abren de una vez y por todas las puertas a la paz, se silencian los fusiles y se acaba la guerra.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Acciones que la vida siempre premia



Aída  Quintero Dip
  El Héroe Nacional José Martí advirtió desde pasados siglos  que “Hombres recogerá quien siembre escuelas”, y otra de sus memorables frases enuncia: “Besos recogerá quien siembra besos”, en auténtica alusión al valor de los afectos en las relaciones humanas.
  Tal práctica es evidentemente una garantía  en la formación de hombres y mujeres íntegros, dignos, sanos de mente y alma, y capaces de asumir tareas con mayor disposición y posibilidades de cumplirlas con éxito.
  Esa sentencia tiene plena vigencia  en la forja de las nuevas generaciones  y en el papel que en ese aspecto corresponde desempeñar a la familia, máxima responsable de crear hábitos de convivencia   y una conducta social y moral que propicien relaciones  positivas desde la cuna, para lograr adecuado comportamiento a nivel social.
  Es vital que los padres, las madres, abuelos, abuelas  y tutores comprendan la importancia de estas cuestiones   en la creación y defensa de valores en los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
  De tal manera podrán fomentarse la honestidad, la honradez, la laboriosidad, la lealtad, la solidaridad  y otras virtudes imprescindibles para el ser humano en el decursar de la vida.
  Aunque en cuestiones de educación, en el seno del hogar  no hay receta, sí hay un elemento que no puede soslayarse en el fomento de buenas relaciones y es la comunicación en el seno familiar.
  El intercambio debe ser diáfano, franco, directo, en el cual no falten muestras de ternura, en aras de provocar posturas y actitudes edificantes que casi siempre la vida premia, sin frases ambiguas ni posiciones acusativas que dificultan el diálogo.
  No basta con sentir afectos, es preciso demostrarlo; hacerles partícipes del cariño y respeto que profesamos por los padres, hijos, abuelos y hermanos, e incluso, por los amigos; demostrar quiere decir que es necesario que la persona sepa cuánto la apreciamos y queremos.
  Buscar el momento oportuno para reuniones familiares, que no sea únicamente para la advertencia  y la reprimenda; darles espacio también a la congratulación y al beso por una buena nota o una buena acción, contribuye al desarrollo de una convivencia armónica y probablemente feliz.
  Estos son pasos y actitudes importantes en el seno del hogar para asegurar que la escuela tenga mayores éxitos en el desarrollo del proceso docente-educativo y en la formación integral de las nuevas generaciones.
  Debe otorgársele la prioridad que merecen esas acciones en el interés de forjar hombres y mujeres no únicamente dotados de vastos y útiles conocimientos  y un acervo cultural amplio, sino de cualidades que los conviertan en mejores seres humanos.
  Ahora, cuando estamos al comenzar el curso escolar 2016-2017, es ocasión ideal para fomentar en los educandos cualidades esculpidas en el hogar  porque casa y escuela constituyen un binomio de gran alcance para contar con personas de bien en el futuro. 

lunes, 22 de agosto de 2016

FMC: los retos de las cubanas en el tercer milenio




Marta Gómez Ferrals
  Aún con la contundencia de resultados concretos y notorios, a  veces es difícil percibir hoy la magnitud de cuánto deben niñas y niños, muchachas adolescentes y adultas a la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), fundada por iniciativa del Comandante en jefe Fidel Castro el 23 de agosto de 1960.
  Tal vez esa visión demasiada generalizadora y a ratos carente de los colores del detalle venga de la complejidad de la trama social, en la que interviene un integrado y variopinto sistema de instituciones gubernamentales, organizaciones políticas y de masas, a la cual se suma la pequeña empresa privada en auge.
  Pero para nadie puede haber dudas de que la organización, nacida a inicios del floreciente programa revolucionario en marcha desde 1959, colocó a la mujer cubana, por vez primera y de manera masiva, en un camino de incorporación plena al desarrollo social, de liberación. Una ruta antes solo transitada por unas pocas precursoras y patriotas.
   Desde entonces hubo un antes y un después, y no es retórica.
   Mucho de la ternura, rectitud, audacia,  fuerza y empuje de la presidenta de la organización, Vilma Espín, combatiente de la Sierra y el Llano, marcaron  el fluir de los proyectos, programas  sociales y ejecutoria de la entidad que marchaba al parecer a la par de las demás, pero que siempre significó “una revolución dentro de la Revolución”.
   Vale recordar las batallas por la justicia social, el empeño por la igualdad de géneros, la educación, la maternidad saludable y responsable, campañas sanitarias, los derechos de la familia, el combate a la violencia de género y a los embates del machismo entronizado hasta los tuétanos, la incorporación al trabajo, en medio de las agresiones del bloqueo  y la contracción económica del período especial…
    No ha sido un camino de rosas conseguir eso que ahora son logros que parecen tan naturales y al alcance de la mano, aunque la cotidianidad siga siendo de otra manera un reto nada fácil de asumir, como en los primeros días.
 Las cubanas aún tienen por ganar nuevas conquistas, está claro y nada detendrá su paso, como el de sus antecesoras. De ahí el imperativo histórico y la vigencia de su organización de avanzada.
   Hablando de los logros actuales, fuentes oficiales han informado que el 66  por ciento de la fuerza técnica y profesional de Cuba está formada por féminas.
  De acuerdo con tal realidad Teresa Amarelle, secretaria general de la FMC, afirma que resulta imposible actualizar el modelo económico nacional sin la participación activa de esa fuerza.
  Más detalles: en el sector estatal civil el 48 por ciento de la fuerza laboral es femenina.  Las mujeres representan el 80 por ciento de la fuerza técnica y profesional de los ocupados, a nivel estatal, en la economía.
  Entre los trabajadores por cuenta propia son poco más del 30 por ciento, y el 53 por ciento de las personas asociadas a cooperativas no agropecuarias.
  En la salud cubren el 60 por ciento del personal médico cubano, y el 64 de los profesionales que cumplen misión internacionalista.
  Es grande la contribución que puede dar y está dando ya la mujer, de acuerdo con Amarelle. En el país se llevan a cabo transformaciones potenciadoras del avance sostenible, pero pausado, eficiente y razonable, de las  fuerzas productivas, con apego al modelo socialista y a los logros de las últimas décadas en materia social.     
   Las Casas de Orientación a la Mujer y a la Familia, con una experiencia de larga data en el adiestramiento de la potencial fuerza laboral femenina, ya adelanta programas de apoyo  que se ajustan a las labores por cuenta propia.
  La FMC cuenta hoy con unas 81 mil delegaciones de base, integradas por más de cuatro millones de cubanas, el 89 por ciento de las féminas mayores de 14 años en toda la nación.
   En el momento de su creación, en Cuba funcionaban la Unidad Femenina Revolucionaria que reunía a un gran número de mujeres campesinas, la Columna Agraria, las Brigadas Femeninas Revolucionarias, los llamados Grupos de Mujeres Humanistas, la Hermandad de Madres y otras. Todas dieron entonces el gran paso de la unidad revolucionaria.

martes, 16 de agosto de 2016

No escatime amor hacia los venerables ancianos



Aída Quintero Dip
    Por derecho propio los ancianos deben ocupar un sitio de privilegio en el hogar y en cada espacio y estructura de la sociedad, donde todavía pueden disfrutar de los encantos patrimoniales, históricos, culturales y del afecto de las personas que les rodean.
  Para que esa etapa de atinados consejos y un caudal valioso de experiencia y sabiduría sea placentera, es necesario prodigarles atención esmerada  y crearles condiciones óptimas para una superior calidad de vida.
    En la aspiración de bienestar supremo para este grupo etario no pueden faltar  las expresiones de afecto, cariño y apoyo sin medida en el hogar y en el seno de la familia, y en cada espacio público donde estas personas se encuentren, una cultura que es imprescindible ir arraigando.
   Insertada en uno de los programas más sensibles forjados por la Revolución, la Atención al Adulto Mayor prioriza la asistencia integral, con énfasis  en la salud, así como la reparación, mantenimiento y construcción de áreas más confortables como los hogares de ancianos y casas de abuelos.
   “La mentalidad no debe ser que ya vivieron lo que iban a vivir, sino intentar mejorar su calidad de vida, para que el tiempo que les queda sea el mejor”, según criterios de investigadores sobre longevidad y envejecimiento y salud.
   Con tal precepto como bandera debe trabajarse con las personas de la tercera edad,  como una de las estrategias del Estado fruto de la labor conjunta del Gobierno y el Sistema de Salud, y con la premisa de que la solución de sus necesidades no es un favor que les hacemos, sino una retribución merecida por lo que hicieron con otras generaciones durante su paso por la vida.
   El énfasis está en conseguir mayor respaldo de la familia al adulto mayor y en consolidar la atención a trastornos emocionales como la depresión, para enfrentar el envejecimiento de la población de manera más armónica, teniendo en cuenta que la esperanza de vida al nacer de los cubanos supera los 77 años.
   Por eso  resulta preciso potenciar la gereatrización de los servicios de salud, con hincapié en los organismos que interactúan con el sistema sanitario. Por ejemplo, a la hora de construir hay que tener conciencia de que la población envejece y deben evitarse las barreras arquitectónicas y hacer asideros en sitios públicos para impedir caídas y accidentes.
   Ante el envejecimiento poblacional que privilegia actualmente a Cuba, hay que darle prioridad a la construcción o adaptación de locales para  casas de abuelos y hogares de ancianos, y diseminarlos también por los municipios.
    En correspondencia con el propósito de crear estilos de vida más saludables y hacérsela más placentera, también es importante el funcionamiento de los círculos de abuelos, donde socializan diversas actividades y, sobre todo, realizan ejercicios físicos que redundan en más salud.
    Ese empeño contribuye a cambios esenciales que pueden coadyuvar a la reducción del número de caídas y accidentes, entre otros beneficios, además de una asistencia integral de psicología, estomatología, servicio social, enfermería y otras ramas consagradas a los pacientes geriátricos.
    El Programa Social de Atención al Adulto Mayor se erige sobre tres pilares fundamentales: proyección del adulto mayor como agente de cambio en la comunidad,  legitimación de un programa sociocultural como estímulo para su participación social  y articulación de una estrategia para garantizar la accesibilidad de los ancianos.
   Hay que mirar con luz larga porque para el 2025 se pronostica que la Isla estará entre las naciones más envejecidas de América Latina, pero desde hoy no escatime en darles amor, primero amor,  porque el arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza. 

jueves, 11 de agosto de 2016

Fidel: ardiente profeta de la aurora



Orlando Guevara Núñez
Aquí, junto a nosotros, están  la obra, las enseñanzas, las ideas y el ejemplo de Fidel. Sus palabras precisas en el momento preciso. Las frases de aliento ante las adversidades. Sus convocatorias con fuerza de programa. Desde antes del triunfo de la Revolución ha sido así. Cuando nadie o pocos creían en la victoria, él la vislumbraba.
En el juicio por los hechos del 26 de julio de 1953, preso, con el dolor  del revés militar y la muerte de sus compañeros, rodeado de soldados con bayonetas, con la certeza de una larga condena, nos legó una afirmación para muchos utópica: Condenadme, no importa, la historia me absolverá. Y la historia lo absolvió.
Ya en el exilio en México, con pocos recursos, enfrentando hostilidad,  presidio e intentos de asesinato dirigidos por la tiranía batistiana, cuando pocos lo creían posible, su prédica fue concluyente: En el 56 seremos libres o seremos mártires. Era el compromiso de regresar a Cuba para reiniciar la lucha armada. Y regresó.
En medio del peligro que representaba la travesía, Fidel no vaciló en afirmar: Si salgo, llego; si llego, entro; si entro, triunfo. Y salió, llegó, entró y triunfó.
Tres días después del desembarco se produjo la derrota de Alegría de Pío. A partir de entonces, dispersión en varios grupos, tres muertos en combate y 18 asesinados;  22 expedicionarios fueron hechos prisioneros después de la matanza, 21 evadieron el cerco y escaparon, y sólo 18 lograrían sumarse después a la guerrilla. De nuevo la grandeza de Fidel y su espíritu invencible, cuando contaba solo con 8 hombres y siete fusiles: ¡Ahora sí ganamos la guerra! Y ganó la guerra.
Después, en la paz, las palabras de Fidel nos han alentado en momentos muy difíciles y han guiado nuestra acción de pueblo. En el pueblo hay muchos Camilos, no dijo cuando la pérdida del Señor de la Vanguardia; ¡Queremos que sean como el Che! afirmó sobre nuestros hijos, al caer el Guerrillero Heroico. Y hoy nuestros pioneros siguen ese legado.
Cuando el sabotaje al vapor La Coubre, ante el dolor por la muerte de un centenar de cubanos, surgió, con vigencia para el presente y el futuro, la consigna de ¡Patria o Muerte!, a la cual, en junio de ese propio 1960, Fidel le agregó el ¡Venceremos!  Hoy somos un pueblo de ¡Patria o Muerte! que ha vencido, sigue venciendo y vencerá.
Ante la inminencia de la invasión mercenaria de Playa Girón, Fidel proclamó el carácter patriótico, democrático y socialista de la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. La misma Revolución y el mismo socialismo que seguimos construyendo y defendiendo.
En octubre de 1962, cuando los cubanos estuvimos bajo la amenaza de un holocausto nuclear, Fidel nos dijo que ahora, más que nunca, se sentía orgulloso de ser hijo de este pueblo. Y cuando se conoció la decisión soviética de retirar los cohetes aquí instalados, sentenció que nosotros tenemos misiles morales de largo alcance  que no podrán ser desmantelados jamás.
Recordamos el desastre del ciclón Flora, que en octubre de 1963 causó la muerte de 1 137 cubanos y destruyó muchos bienes materiales. Ante el abatimiento de muchos, surgió la afirmación de Fidel, convertida desde entonces en objetivo de todos: ¡Reconstruiremos lo perdido y haremos mucho más! Y se hizo.
Así, decir Cuba, Patria, Revolución y Socialismo, es decir Fidel. Y su nombre simboliza esos conceptos.
Un día nos dijo que ser internacionalistas era saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Y los cubanos hemos sido dignos cumplidores de ese principio.
Fidel ha sido adalid no solo por la causa de su pueblo. Su pensamiento y acción han  trascendido fronteras y se han  insertado en el corazón de millones de personas en el mundo.
Con su extraordinaria visión sobre los procesos políticos, económicos y sociales, a escala universal, Fidel  ha hecho afirmaciones que la historia ha confirmado y aún hoy asombran a muchos. Su estatura es inmedible.
“Fidel es como el Martí de hoy, el Maceo de hoy, el Mella de hoy. No me refiero a las personalidades que siempre son únicas e irrepetibles, por lo que carecen de sentido las comparaciones; hablo del papel que le ha tocado desempeñar en los últimos 50 años. Ha sabido aprender de nuestra historia y actuar con similar talento político y capacidad organizativa que el artífice del Partido Revolucionario Cubano y la Guerra Necesaria; rescatar para estos tiempos, también difíciles, peligrosos y complejos, la intransigencia de Baraguá y el genio militar del Titán de Bronce; trasladar a las actuales circunstancias  las ideas avanzadas y el dinamismo del fundador de la FEU y del primer partido marxista-leninista”.
Tal afirmación corresponde al General de Ejército Raúl Castro, en entrevista realizada por el Teniente Coronel Jorge Martin Blandino, con motivo del aniversario 45 del desembarco del Granma.
Con mucha razón, sobre la capacidad de análisis  del Comandante en Jefe, afirmó el presidente de la República Argelina Democrática y Popular, Abdelaziz Buteflika:“Fidel viaja al futuro, regresa y lo explica”. Reconociendo esa cualidad, nuestro Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García, aseveró que “Fidel oye la yerba crecer y ve lo que está pasando al doblar de la esquina”.
Un destacado periodista amigo de Cuba,  Ignacio Ramonet, declaró que “Contando su herencia de Martí y sin compararlo, no ha habido un líder así desde Bolívar- hay que decirlo sin tener miedo a las palabras- que haya pensado en conjunto la dinámica política del continente como Fidel lo ha hecho todos estos años”
Otro de los amigos de la Revolución, Tomás Borges, sandinista ya fallecido, dijo que  “José Martí muere en combate y marca para siempre la conducta de Fidel Castro. Fidel es como Martí renacido, resucitado (…) Esa  capacidad de ver más allá del horizonte es una característica particular de Fidel Castro. Fidel ve más allá de la mente”.
Así es nuestro Fidel de ayer, de hoy y de siempre. Un día en una entrevista, le pregunté al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque sobre la figura de Fidel, y  en la respuesta, cinco  palabras definieron su criterio: Se me fue de tamaño. Y el Che, en otras cinco,  lo retrató en toda su dimensión: Ardiente profeta de la Aurora.