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sábado, 2 de enero de 2016

Manos laboriosas y solidarias regala Santiago de Cuba al 2016



Aida Quintero Dip
   Nuevas motivaciones para trabajar y crear con intensidad tuvo el pueblo santiaguero en el 2015, al ser protagonista de  hechos de trascendencia para el país como los aniversarios 500 de la ciudad y 62 del asalto al Cuartel Moncada, y la visita del Papa Francisco, los cuales generaron un importante movimiento favorecedor en las  esferas socioeconómicas, e hicieron aflorar el proverbial espíritu solidario de sus hombres y mujeres.
  Numerosas obras se terminaron, remozaron o rehabilitaron en saludo al medio milenio de la villa y al 26 de Julio porque el pueblo sigue empeñado en cumplir la solicitud del General de Ejército Raúl Castro de tener una ciudad cada vez más bella, higiénica, ordenada y disciplinada.
  Para materializar compromisos se consagraron a duras faenas, en una urbe que ha regalado a sus hijos una imagen renovada, con nuevas viviendas, servicios y facilidades, para dejar atrás las huellas del huracán Sandy.
  El ambicioso programa de viviendas para los damnificados tiene buenas señales en los Centros Urbanos José Martí y Abel Santamaría, donde crecieron urbanizaciones para beneficio de numerosas familias. 
   Uno de los proyectos de mayor envergadura y significación es la Avenida Patria que enlaza la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, con el cementerio Santa Ifigenia, que atesora los restos de José Martí.
  Merece referencia la rehabilitación integral del sistema de anillos fundacionales, del corredor patrimonial de Las Enramadas, la recuperación y puesta en valor del Paseo Marítimo, y en los viales la reparación de la carretera Granma, de gran impacto económico y social.
  En el turismo destaca el crecimiento del arribo de visitantes extranjeros en un 20 por ciento respecto a igual etapa del 2014, y se estima que en la temporada alta iniciada en diciembre sea similar, muestra de la preferencia por este polo de mercados como Canadá, Alemania y Francia, y ahora Venezuela.
  El Imperial y Gran Hotel, dos emblemáticas instalaciones turísticas de la   ciudad, se benefician con un proceso inversionista que elevará su estándar de calidad, para formar un complejo con los hoteles Casa Granda y San Basilio, todos con categoría cuatro estrellas.
  La Empresa de Proyectos de Arquitectura e Ingeniería 15 recibió el Premio Provincial de Calidad, por sus logros en la aplicación de sistemas de gestión y satisfacción de los clientes, y decisivo respaldo en obras de salud, turísticas, educacionales, viviendas, viales, industriales y del campo de la investigación. 
   Para beneficio social fueron erradicadas 76 tendederas eléctricas en viviendas, lo cual normalizará el vital servicio en asentamientos poblacionales donde existía esa ilegalidad, además de repercutir  en la reducción de las pérdidas en las redes de distribución.
  Buenas noticias hay en el campo de la salud con la consolidación de los estudios coronarios, del uso de la Medicina Natural y Tradicional en varias especialidades, el método clínico en la detección del cáncer de pulmón y la atención al envejecimiento poblacional, de alta prioridad en Cuba, aunque persisten quejas e insatisfacciones de la población.
  También hubo que vencer escollos en medio de una situación higiénico-epidemiológica  a veces compleja  que exigió una labor intensa en el control de los focos del mosquito Aedes aegypti.
   La ciencia tuvo su aporte: el proyecto Ciudades Alertas y Preparadas del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas contribuyó a reducir el riesgo sísmico en esta provincia y Guantánamo con la instalación de 40 acelerógrafos para medir terremotos fuertes, la superación del personal técnico y la reducción de vulnerabilidades en las construcciones.
   Con vistas a la protección del Medio Ambiente continuó el proyecto para la evaluación del efecto del cambio climático en la biodiversidad en la Reserva de la Biosfera de Baconao y la educación ambiental de sus pobladores.
   En la agricultura se cumplió en todos sus renglones, excepto el huevo y la miel, hay avances en la sustitución de importaciones, sobre todo, en el pienso y la carne de cerdo, pero se sigue trabajando en aras de satisfacer necesidades crecientes en la alimentación del pueblo.
  Con la arrancada de los molinos del central Julio Antonio Mella, empezó en la provincia la actual campaña azucarera que prevé producir más de 100 mil toneladas del dulce, con aplicación consecuente de la ciencia en aras de acumular mejores rendimientos.
  El servicio de internet con tecnología WIFI se amplió en el territorio, al habilitarse la cuarta y más extensa zona pública en el moderno Paseo Marítimo La Alameda,  que se suma a otros sitios escogidos que prestan el servicio en  Plaza de Marte, Parque Céspedes y Ferreiro, en la urbe.
  Se ha obrado en medio de una situación crítica por la intensa sequía que mantiene la provincia, donde la Presa Parada que abastece a la ciudad capital ha llegado por primera vez en su historia a volumen muerto, lo que afecta a más de 32 mil habitantes y 26 industrias.
  Un panorama empeorado al dejarse de recibir 308 millones de metros cúbicos de agua en sus 11 embalses durante el período húmedo (enero-octubre), caracterizado por muy escasas precipitaciones, lo que impuso intensificar las medidas de ahorro y fomentar esa cultura en la población.
  Pero alienta saber que Santiago de Cuba sigue siendo una fortaleza en educación, al ser referencia nacional en el trabajo educativo, con total cobertura docente, calidad de las clases  y en el proceso de transformación y reordenamiento del sector.
  En el contexto histórico el bicentenario del natalicio de Mariana Grajales Cuello, el 12 de julio, se hizo sentir en la tierra natal de la mambisa, madre de los Maceo, sobre todo para perpetuar el legado de una estirpe con decisiva participación en la contienda por la independencia de Cuba en el siglo XIX.
  Los locales vivieron una fecunda jornada junto al Papa Francisco, quien conmovió a creyentes y no creyentes al invitarlos a servir en la revolución de la ternura, en la misa que ofició en el Santuario Nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre, uno de los sitios más venerados por cubanos y foráneos.
  En un ambiente de respeto y alegría recibió muestras de afecto desde El Cobre hasta la Catedral, donde al dirigirse desde el balcón central a una representación del pueblo santiaguero presente en esta plaza, el Sumo Pontífice sumó otra página a la gloriosa historia de Santiago.
  Como tierra fértil en la cultura este año la urbe celebró el Festival Internacional de Coros, cuando el General de Ejército Raúl Castro felicito a dos de los más representativos: El Madrigalista y el Orfeón Santiago por su larga vida regalando música de la buena.
  La mujer de fuego, Olga Tañon,  estremeció a Santiago con su música y su cariño durante un concierto en su emblemática plaza que elevó la proverbial temperatura de la ciudad, y el Septeto Santiaguero hizo  lo mismo con su Premio Grammy Latino casi al expirar  2015.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Para Roberto las cegueras de alma están casi en extinción


Aída Quintero Dip
   Los postulados que defiende la Asociación Nacional del Ciego (ANCI) y la voluntad de personas como Roberto Puebla Griñan permiten hacerles la guerra a la adversidad y disfrutar de los derechos de que gozan en Cuba.
  Con baja visión y defectólogo de profesión, valora que en la Isla, como en ninguna otra nación, hay condiciones para insertarse en la sociedad porque existe una actitud política mediante resoluciones y disposiciones, que garantizan la atención a ese segmento de la población.
   En 1998 Puebla Griñan empezó a perder la visión, cuando estudiaba Economía en la Universidad de Oriente y trabajaba en la fábrica de calzado plástico de Palma Soriano, en la provincia de Santiago de Cuba, como técnico de control de la calidad.
   Al acudir al especialista, recuerda, me diagnosticaron atrofia del nervio óptico, una enfermedad de la cual no tenía antecedentes, pero recibí un tratamiento muy efectivo.
   Tuvo que interrumpir trabajo y carrera por indicación médica; el mundo se le vino encima, mas tenía 25 años y la depresión se transformó en rebeldía, en búsqueda, así creó el club de amigos Amo esta Isla, que promovía solidaridad con la Antilla Mayor.
   Entonces me entregué con tanta pasión a la ANCI que fui representante de los jóvenes primero, luego de Relaciones Públicas hasta que me eligieron presidente en mi municipio, señala.
  Quería asirme a algo fuerte que levantara mi espíritu, y la organización le dio ese sentido a mi vida, es la extensión de mi familia y Mayra Ramírez,  mi esposa, también de baja visión, ha sido imprescindible en ese camino, dijo.
   Cuando en Palma Soriano surgió un proyecto de interacción con personas sordo-mudas           -discapacidad muy compleja-, muchos pensaron con razón que una idea así solo podía ser de Roberto Puebla Griñan, para dar prioridad a las siete  conceptuadas en esa categoría, de los 635 miembros de la ANCI en su localidad.
   Socializar sus experiencias  y que puedan expresar opiniones, necesidades y llevar la sociedad hacia ellos, orientando a la familia y a las instituciones, sobre diversos temas que aseguren atención y respaldo eficientes  es el objetivo, señaló.
   A pesar de ser débil visual  después decidió estudiar en el Pedagógico santiaguero, donde se graduó en la Enseñanza Especial en Defectología, ideal en su función de guiar y estimular a ciegos y débiles visuales para facilitar su integración e inclusión social.
   Con lógicas incertidumbres me incorporo a los talleres literarios, ya que me atrapó la literatura como una forma de expresarme, escribí poesía, cuento, teatro y gané varios premios en el ámbito nacional, refiere.
   José Cuevas Veranes, presidente de la ANCI en la provincia, dice que el ejemplo del palmero se repite en muchos de los cuatro mil 872 miembros en el territorio, donde el Estado ha puesto cuantiosos recursos y esmerada asistencia para proteger sus derechos.
   Agregó que son privilegiados en la atención de salud desde los consultorios con consultas oftalmológicas para atenuar y resolver cegueras  y que igual ocurre cuando necesitan de operaciones.
   Roberto se siente como los demás, no obstante su discapacidad, que no le ha impedido aportar, cultivar su talento, y ser reconocido como cualquier cubano de estos tiempos, motivos tiene para celebrar el Día Mundial de los Derechos Humanos, este 10 de diciembre.
   Las cegueras de alma están casi  en extinción en un país donde el Estado es el primero que nos protege, por eso mi corazón mira solo la ternura de las personas bondadosas que abundan en todas partes, para tenderte la mano cuando más lo necesitas, destaca.

sábado, 13 de junio de 2015

El Che: La luz de su estrella alumbra todavía



Aída Quintero Dip
  Íntegro paladín de la justicia y la libertad, pudiera decirse que sintetizaba las virtudes de un ser humano. Así era la sencilla y natural grandeza de Ernesto Guevara de la Serna, nacido el 14 de junio de 1928, en Argentina, pero apreciado como ciudadano cubano y del mundo,  porque los afanes por los cuales vivió y luchó no tuvieron fronteras.
  Encarnó el modelo más reconocido y universal de un hombre nuevo, paradigma de una ética revolucionaria y humanista inédita para muchos en el orbe, que conjugó espíritu creador, talento, arrojo y el anhelo por cumplir sencillamente el deber en bien de la humanidad.
  En la casa de la familia de Ernesto Guevara Lynch y Celia de la Serna, en Rosario, no nació entonces hace 87 años un héroe. Nació un niño,   el hijo mayor, torturado por el asma y que rehusaba dejarse abatir por la enfermedad,  el cual manifestaba la madera del guerrillero y el conductor político en que se convirtió.
  Testimonios de quienes lo conocieron, cuando aún era Ernestico y luego en los años mozos, alcanzan para puntualizar los perfiles excepcionales del hombre en los rasgos distintivos de su carácter: una voluntad férrea ante todos los obstáculos y una búsqueda afanosa de la verdad y la justicia.
  Ribetes de leyenda atesora su vida, desde el viaje en moto con su amigo Alberto Granados por países de Latinoamérica, en la rebelde Sierra Maestra empeñado en liberar a Cuba, en El Congo o en las selvas bolivianas, en defensa del negro, del indio, del pobre, rechazando el mito y mostrando al héroe de carne y hueso.
  Realmente el Guerrillero Heroico no es un ser para el pedestal, se le ha de descubrir cotidianamente en la plenitud de su extraordinaria dimensión humana y revolucionaria y en su estrecho vínculo con el pueblo.
  La juventud cubana asume el pensamiento y la vida del Che como modelo sustentado en la forja de valores imprescindibles en las épocas difíciles, sobre todo, en los tiempos de hoy.
  Demostró madurez y carácter en cargos públicos de la mayor responsabilidad y por todos nosotros alzó su voz con palabras profundas en las Naciones Unidas o recorrió  territorios amigos y hermanos en misiones de suma confianza, de paz y solidaridad.
  Cuando ocupó la tribuna de la Organización de las Naciones Unidas frente a cancilleres que se inclinaban ante el amo, acostumbrados a los debates estériles, asombraba la audacia, rigor y profundidad del diplomático sui géneris, quien decía al pan pan y al vino vino.
  Razones hay para evocar al héroe, hecho en  las trincheras y en el trabajo cotidiano, estandarte y estímulo para hallar las fuerzas necesarias y nunca flaquear ante la adversidad ni los infortunios.
  Si de cada una de sus lecciones no aprendimos, de muy poco nos sirvió haber tenido el privilegio de tenerlo entre nosotros o ser simplemente su contemporáneo, porque el Che llevó a su más alta expresión los ideales de solidaridad y el internacionalismo.
  Cayó en el mismo corazón de su América, en su Patria Grande, después de andar por los cerros y desfiladeros de la última república fundada por El Libertador, Simón Bolívar, pero la luz de su propio fuego, la de su estrella, sigue ardiendo, sigue alumbrando todavía.

viernes, 7 de marzo de 2014

Mujeres cubanas por la vida y la Revolución


Dai Liem Lafá Armenteros
   Mujer, orgullo para quien lo es, y honor para quienes la quieren y respetan.  Ella ama, ampara, lucha contra las adversidades, disfruta, cuida y multiplica la familia, pero también trabaja, tanto, que muchas veces no se puede medir.
   La sociedad cubana no puede prescindir de sus aportes, ni quiere, por el contrario, da protagonismo a las mujeres.    Ellas dejan su marca en las leyes, el parlamento, el sindicato y el sector estatal civil y militar; reinan en la medicina...
   Representan el 63 por ciento de los graduados universitarios, y el 74,4 por ciento de las ocupadas en la economía tienen escolaridad media o superior; en tanto, constituyen el 66 por ciento de la fuerza técnica y profesional de Cuba.
   Pueden celebrar cada ocho de marzo, Día Internacional de la Mujer, con bríos renovados y confianza para superar los desafíos de la vida diaria.
   Con pícara sonrisa, Josefina Luperón cuenta a la Agencia de Información Nacional de su voluntad a toda prueba, esencial para hacerse ingeniera metalúrgica y laborar durante la vida entera en la Empresa Siderúrgica José Martí, la tan conocida Antillana de Acero.
   “Soy maestra superior de horno y una de las pocas mujeres que en el mundo realizan esta labor. Desde el año 1994 formo a jóvenes horneros en esta institución”, asevera.
   “Continúo superándome -dice con voz firme esta directiva y sindicalista-, y actualmente curso una maestría.
   “Siempre he tenido que dirigir hombres; ellos me dicen la dama de acero por mi carácter, pero guardan el debido respeto”, precisa una satisfecha Josefina, de las mujeres sui generis de verdad.
   Con los ojos puestos en su microscopio conversa la apasionada científica Isabel Otero, máster en microbiología general del Centro de Aplicaciones Tecnológicas y Desarrollo Nuclear, en La Habana. 
   Su voz cobra brillo cuando habla de los apósitos de amnio, derivados de la placenta de las recién paridas sanas, que producen allí para ayudar a cicatrizar heridas, con mayor rapidez en la epitelización y vascularización de la zona afectada.
   Emocionada explica que el producto es útil para cualquier persona, pero su eficacia es increíble en los niños, quienes tienen una biología muy activa.
   Por eso y más, Isabel vive dichosa con su labor, dadora de vida y salud. La impulsan motivaciones que otrora tuvieron las científicas que prestigian la historia.
   Marcha sobre ruedas la abnegación de Idalmis Padilla, investigadora agregada del Centro de Ingeniería y Manejo Ambiental de Bahías y Costas.
   Ella se dedica a los estudios relacionados con la planificación de los servicios de transporte de pasajeros y carga que hoy existen en Cuba, y los que se prevén para el futuro.
   Acaricia el sueño de la movilidad sostenible, satisfactoria y accesible para todos, reto que exige un reordenamiento del transporte público y de todo tipo en el país.
   “Estructurar lo que tenemos es lo primordial -dice convencida Idalmis- y los resultados se verán en pocos años”.
   No son diferentes a estas profesionales destacadas Regina, la ama de casa; Belkis, la innovadora; Antonia, la ferroviaria jubilada; Elianis, la estudiante de preuniversitario; Marta, la campesina o Belén, la cuentapropista.
   Cada fémina de esta tierra lleva dentro la Revolución, y desde su puesto muestra diversas caras del adelanto y la superación logrados gracias al proyecto que les dio dignidad y oportunidad.
   Esperan que el IX Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, que se clausurará justo el ocho de marzo, traiga al debate los retos a superar para vivir en una nación próspera con el concurso de todos sus hijos. 
  Las que viven y quienes ya no están, las de nivel superior y las obreras, las famosas y las bien humildes, todas cuentan en esta Isla.
   Así lo cantó la inolvidable trovadora Sara González: “¿Qué dice usted,/que una mujer no es capaz/ de construir, de analizar,/ y de luchar por la vida?/ Cuando la historia nos grita otra verdad”.

martes, 25 de junio de 2013

Si me faltara el carnaval…



Aída Quintero Dip
Ese título de una pieza musical al estilo samba no es un lamento, ni muestra de nostalgia ni añoranza; es la valía que le otorga a tan tradicional festividad el renombrado compositor santiaguero Enrique Bonne Castillo, en una de las obras popularizadas por la orquesta Aragón y que generaciones de santiagueros, en particular,  y cubanos han bailado a sus anchas.
“El carnaval constituye un hecho cultural de gran trascendencia para la sociedad cubana; no podemos circunscribir la palabra carnaval a Santiago de Cuba cuando sabemos que otros lugares del país como Guantánamo, Manzanillo, San Luis, Palma Soriano, Camagüey y La Habana también realizan estas fiestas, aunque  aquí tienen un sabor especial, un sentido de arraigo sui géneris”, señala Bonne, el rey del pilón y un fecundo creador de guarachas.
“Cuando joven yo lo disfrutaba a plenitud, porque después siempre asumía  una labor más compleja, la de participar en su organización y dirección,  además de experimentar cómo los bailadores se deleitaban con mi música”, señala quien fue miembro de la Comisión del Carnaval santiaguero por 29 años, aval suficiente para tener criterios muy sólidos al respecto.
“Indudablemente que toda su génesis parte de tres fechas: El 24 de julio, Día  de Santa Cristina; el 25, de Santiago Apóstol,  y el  26,  de Santa Ana; en principio fueron las motivaciones esenciales que tuvo el pueblo, por lo que esta manifestación popular se convirtió en el embrión de los actuales carnavales santiagueros”.
La música de Santiago de Cuba tiene en Enrique Bonne a uno de sus mejores pilares, no hay que buscar la huella de su lírica entre los grandes, en realidad él -a muchos, con esta- los hizo grandes.
Quién no ha disfrutado de sus piezas, algunas memorables: No quiero piedra en mi camino, Que me digan feo, Se tambalea, Dame la mano y caminemos, A cualquiera se le muere un tío, Pepe cabecita, en la voz inconfundible de Pacho Alonso;  o por la orquesta Aragón: Yo no me lo robé vigilante, o la orquesta Estrellas Cubanas: Niña hipócrita y El que haya pecado que tenga cuidado. Pero también  por Fernando Álvarez: Quiero a alguien como tú;  Rosita Fornés: Raro poder;  Elena Burke: Te lo dije, te lo dije; y por Ángel Bonne (su hijo): Usted volverá a pasar.
 “El carnaval de Santiago de Cuba que cristalizó como tal a principios del siglo XX, no solo ha marcado la disposición de la diversión, sino que ha sido el contexto propicio  para que la cultura como fenómeno social encuentre una base sólida para su desarrollo popular”, es la apreciación de este notorio compositor cubano con una vasta trayectoria musical dentro y fuera del ámbito nacional.
“Y es que el carnaval motiva los deseos de disfrutar, solo hay que escuchar una sabrosa conga, oír a lo lejos el inconfundible toque de la corneta china, al son de los tambores, para estremecerse y que los pies comiencen a moverse; es también la oportunidad  de liberar durante unos días el estrés de cualquier ciudadano”, apunta y agrega que el aporte africano y franco-haitiano abarca todas las expresiones de la fiesta y se hace advertir sensiblemente en la danza, la música, el vestuario y otros elementos de la plástica.
Integrante del Consejo Nacional de la UNEAC, de la que es  Miembro de Mérito, ha sido, en varias ocasiones, jurado de los concursos de música popular Adolfo Guzmán y Eduardo Saborit. Varias condecoraciones sintetizan su útil bregar: Distinción por la Cultura Nacional, las medallas Jesús Menéndez de la CTC, y Alejo Carpentier, las placas José María Heredia,  y el Sello de Trabajador Laureado del Sindicato de la Cultura.
Enrique Bonne Castillo, el típico campechano, amable y hospitalario que te recibe con una sonrisa a cualquier hora en la quietud de su hogar,  atesora unas 200 piezas musicales en su carpeta autoral, entre danzones, boleros, guarachas, sones, canciones, sambas, congas, cha-cha-chá, merengues y montunos.
Muchos recuerdan aquella proeza musical emprendida hace más de 50 años por él,  la integración de Los Tambores de Enrique Bonne, un piquete de conga con siete integrantes, para representar su obra  en varias orquestas y marcas de discos. Más adelante lo amplía, le incluye chekeré, dos cornetas chinas, y llegaron a contar con 50 miembros.  En 1997 realizó con los tambores una gira por Colombia, actuando junto a  la orquesta Los Van Van  y a Ismael Miranda, de Puerto Rico.
 Toda esa historia le sirvió para ser verdadero experto del carnaval como patrimonio de nuestra cultura: “Tienen para mí un valor esencial estas fiestas: ser una de las tradiciones más autóctonas, con el mérito de estar muy arraigadas en el pueblo.
“Nuestra tierra tiene fama de desarrollar los mejores carnavales de Cuba, con notoriedad más allá de sus fronteras,  pienso que sin las festividades de julio la geografía de este pedazo de Cuba estaría incompleta”, sintetiza esta gloria de la cultura nacional que el 15 de junio arribó a sus  87 años de vida, buen motivo para seguir reverenciando su vida y su obra.

viernes, 21 de junio de 2013

El Moncada y sus osados asaltantes

Aída Quintero Dip
Cada vez que estamos a las puertas de otro 26 de Julio y el aire de grandeza se enseñorea en mi tierra, recuerdo con más intensidad  el gesto altruista de los hombres y mujeres que vinieron ese día a Santiago de Cuba,  a impedir que el Apóstol de la independencia José Martí muriera en el año de su centenario.
Precisamente nuestro Héroe Nacional había sentenciado, anticipándose como siempre a hechos y acontecimientos de épocas futuras, que el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber.
Memoro entonces los pasos de Fidel, Abel, Raúl, Boris Luis, Tassende, Melba y Haydée, Renato Guitart, Gómez García, Montanés Oropesa, y de tantos otros que del sacrificio y desinterés personal llegaron a la gloria -sin proponérselo- para salvar a la vilipendiada y sufrida nación.  
No hubo mejores intérpretes de ese pensamiento martiano que los afortunados y osados asaltantes al cuartel Moncada,  hijos e hijas iluminados, bajo la guía de Fidel, convencidos de que había llegado la hora de estallar la carga para matar bribones y acabar la obra de las revoluciones, como dejó entrever en encendidos versos el poeta y revolucionario Rubén Martínez Villena.
Otro destacado poeta y escritor cubano, Miguel Barnet, definió en una crónica este hecho con una frase muy pertinente: “Los asaltantes al cuartel Moncada fueron como cimarrones contemporáneos”.
Me gusta la imagen porque sintetiza la continuidad histórica del proceso revolucionario cubano y la razón de su raíz, como un fenómeno auténticamente nuestro.
Y hoy, a la luz de la experiencia, pienso que el 26 de julio de 1953,  simbolizó un acontecimiento cultural trascendente no únicamente para Cuba, sino además para América Latina y el Caribe.
En la literatura nuestra, autores como Nicolás Guillén, José Lezama Lima, Roberto Fernández Retamar, Luis Suardíaz,  Nancy Morejón, Efraín Nadereau y Jesús Orta Ruiz  (el Indio Naborí), escribieron textos categóricos sobre los acontecimientos y los héroes de esa epopeya.
En la plástica, pintores como Fayad Jamís, Raúl Martínez, Adigio Benítez trazaron con sus pinceles obras memorables en torno a esa página de la historia patria. El cartel cubano cuenta con piezas antológicas del diseño universal relacionado con la efeméride.
Así en la danza, en la música y en las restantes manifestaciones artísticas, con el triunfo de la Revolución nos aproximamos a América Latina y el Caribe. Los nombres de Simón Bolívar, Augusto César Sandino, Toussaint Louverture, Marcus Garvey, Antón D. Kom, por solo
citar esos ejemplos, se convirtieron asimismo en símbolos nuestros.
Del fulgor del 26 de Julio nacieron las ideas independentistas de Jacques S. Alexis y Maurice Bishop.
Todas las épocas son difíciles y en esas propias dificultades se crece el hombre. El asalto al cuarte Moncada, a 60 años, fue, es y será, historia y cultura, "ningún enemigo podrá borrar esa luz más allá de la pólvora y el tiempo", como expresó en una ocasión otro poeta con una lírica de altura, santiaguero por demás, Cos Causse.
Es que la historia tiene dos rostros. Uno es el libro que después recoge las verdades y las leyendas de una hazaña del tamaño del Moncada, y el otro, el rostro real y humano que deja el hombre sobre la tierra. Aquella epopeya tuvo  como simiente la pólvora que hace posible la muerte, es cierto, pero  tuvo como sostén  también la voluntad del tiempo que hace posible la vida.